Aprovechamos un receso de la jornada que los jóvenes realizan en los jardines y salones del Museo de la Revolución, en Perquín, Morazán. Buscamos una sombra junto a los árboles de café que rodean al Museo; Miguel da un vistazo a la grabadora, que ya está encendida, y comenzamos la plática.
Pregunta (P): ¿Qué expectativas tiene con el inicio de este diálogo con las juventudes para propiciar una política de juventud?
Miguel: Es tratar de acercar el diálogo lo más que podamos a los jóvenes, y no necesariamente que los jóvenes acudan a un diálogo. Es decir, no estamos manejando el diálogo con un criterio departamental, sino con un criterio municipal. La expectativa principal es que los jóvenes desde su municipio planteen sus necesidades, sus problemas, pero que también sean ellos mismos quienes nos den los insumos para contrarrestar las causas de los problemas que se identifiquen.
P: Dispuesto entonces a recibir todo tipo de críticas y expectativas que los jóvenes expongan, por que como tales suelen ser muy directos y francos para puntualizar carencias que han vivido por años.
Miguel: Sí claro, y los jóvenes tienen mucha razón. En algunos casos de los que he presenciado ellos se resienten porque el Estado haya tenido poco acercamiento a los jóvenes en el área municipal y territorial. Nosotros estamos asumiendo el tema como gobierno y no vamos a evadir esa responsabilidad, de hecho, hay un ejercicio en el cual se les pide a los jóvenes que identifiquen cuál es la oferta pública en temas de juventud en sus municipios, y les cuesta identificarla, pero les cuesta identificarla porque no ha existido una oferta pública desde el gobierno central y no se quiso trabajar en años anteriores en una política de juventud.
P: ¿Cuál es la forma concreta por medio de la cual las voces de todos los jóvenes se verán reflejadas?, para que al final de todo el proceso de consulta los jóvenes puedan decirse a sí mismos: valió la pena, me escucharon.
Miguel: Hay que decir que lo que estamos desarrollando no es una consulta, es un diálogo. En este proceso se establece una mesa de 25 jóvenes que expresan lo que les afecta actualmente, y una forma concreta donde verán reflejados sus aportes es por medio de una sistematización de la información, la cual haremos por municipio, por departamento y a escala nacional. Y los enlaces que queden, que son los mismos jóvenes, serán los encargados de difundir y devolver la información, así es como tendrán la oportunidad de corroborar que se ha tomado en cuenta lo que han dicho en estas jornadas.
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